Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Más vale algo que nada.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
Con solo honra no se pone olla.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Malo es callar cuando conviene hablar.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
El que no ama, no se desilusiona.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
El que no te conozca, que te compre.
Pueblo chico infierno grande.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Riqueza vieja es la nobleza.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Lengua malvada corta más que espada.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Dios castiga sin dar voces.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
El alcanzar algo no significa nada si no se le utiliza.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Yo que callo, piedras apaño.
Hablar a tontas y a locas.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Gente parada, malos pensamientos.
No hagas mal y no habrás miedo.