Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
No hagas bien sin mirar a quien.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Cortesías engendran cortesías.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Nada creas, sino lo que veas.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Ni las ideas ni la ciencia, se asimilan con violencia.
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
En el pedir no hay engaño.
Quien no sabe dar sabe recibir
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Para aprender, nunca es tarde.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Quien destaja no baraja.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Deja al maestro, aunque sea un burro.