No hay nada peor que un año sin siembra.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
El que apurado vive, apurado muere.
Los celos son el gusano del amor.
Lo que va a la barriga si no mata, engorda.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Yantar sin vino, convite canino.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Olla reposada, no la come toda barba.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
La marcha instruye al asno.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Buey harto no es comedor.
Engordar para vivir no es gordura de reír.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
La guerra mil males engendra.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
De casi no muere nadie.
Bien vivió quien bien se escondió.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
El que algo teme, algo debe.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.