En arca de avariento, el diablo yace dentro.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Las piedras que mucho ruedan no forman limo.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Las indirectas del padre Cobos.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Para creer hay que querer creer
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
No es de hombre prudente nadar contra la corriente.
De un juez prevaricador nos libre el Señor.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Sin harina no se camina.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
El que apura su vida, apura su muerte.
A confesión de parte relevo de prueba.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Amor de dos, amor de Dios.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Al acebuche no hay quien le luche.
El traspié no se da contra la montaña sino contra la pequeña piedra del camino.
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Intimar con ninguno; trato con todos.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Más enredado que un kilo de estopa.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.