Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Las malas noticias siempre tiene alas.
Mucho apretar, listo aflojar.
Entre más ceniza, más fuerte la llamarada.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
Al mal tiempo, buena cara.
De tal colmena tal enjambre.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
Pájaro de la ultima cría, ni come ni pía.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Es puro jarabe de pico.
Vino y mujer, te ponen al revés.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
A más servir, menos valer.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
No se llega al alba sino por el sendero de la noche.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
En la variedad está el gusto.
De pequeños principios resultan grandes fines.