Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Años de nones, muchos montones.
Algún ciego se ha curado con lo mismo que ha cegado.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
El muerto se asusta del degollado.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Ayatola no me toques la pirola.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Agua estancada, agua envenenada.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
La sangre del pobre el rico se la come.
Ir a matar lobos no es para bobos.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
No hay alegría sin aflicción.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
La comida entra por los ojos.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
No hay que empezar la casa por el tejado.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.