Aguja que doble, para sastre pobre.
Lo que mucho se usa, poco dura.
La primera impresión es la que cuenta.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Bien juega quien mira.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Que no se coma el gusano, lo que se hizo para el cristiano.
Los golpes hacen silencio.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
Donde no hay celos no hay amor.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
¿Qué aprovecha el candil sin mecha?.
No existe culo honrado solo existe culo mal trabajado.
Campana de latón, tiene mal son.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Gato dormilón, no pilla ratón.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Ir de trapillo.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
El demonio no duerme.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Con el tiempo y la paciencia se adquiere la ciencia.
Del reir viene el gemir.
Amor con celos, causa desvelos.
Agua y nieve excesiva, no dejan criatura viva.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.