Antes de que acabes, no te alabes.
Aseada aunque sea jorobada.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Bien le huele a cada uno el pedo de su culo.
Botas y gabán encubren mucho mal.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
Cada uno con su humo.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
De lo bendito, poquito.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Don Din nunca parece ruin.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
El buen traje encubre el mal linaje.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
El oro luce, y la virtud reluce.
El que algo quiere, algo le cuesta.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
El que su nariz acorta, su cara afea.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
El que tiene el culo alquilado, no puede sentarse en él.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
Gloria mundana es gloria vana.
Gran tocado y chico recado.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Hacer del san benito gala.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
Haz lo posible para ser bueno y lo serás.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
La apariencia hermosa y por dentro es otra cosa.
La buena ropa abre todas las puertas.
Las apariencias engañan.