Agua en febrero, promesa para el agricultor
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
El buen vino para el catador fino.
De todas maneras, aguaderas.
De dolor, nadie murió.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Lo que siembras cosechas.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
Una mentira puede matar mil verdades.
Cuando se mueve el alcalde, no se mueve en balde.
Una comida sin vino, es como un día sin sol.
Más enseñan las manos que los labios.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
A cada puerta, su dueña.
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Las piedras no hablan.
No me tientes Satanás.
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
El último en saberlo es siempre el interesado.
Al que feo ama, bonita le parece.
Fuego sin humo puede haber; pero humo sin fuego no puede ser.
A hija casada, los yernos a la puerta.
El alcanzar algo no significa nada si no se le utiliza.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Antes me muero que prestar dinero.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Obras caritativas, esas son mis misas.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.