Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Al catarro, con el jarro.
Mal es acabarse el bien.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Yo te hice y tú me enseñas.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
No hay cosa más barata que la que se compra.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Una deuda, veinte engendra.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Dale con que va a llover.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
No ensucies donde comes.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
A cada paso, un gazapo.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Más vale oler a asno que a muerto.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
Adulador; él es tu enemigo peor.
Y vuelta la burra al trigo.
A tal casa, tal aldaba.
El que del campo viene, cenar quiere.
Buey suelto, rey muerto.
El dolor es antiguo
Cuanto más pobre, más hijos.
El que porfía mata venado.
Como la manzana, por dentro podrida, por fuera sana.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
Reyes y mujeres no agradecen.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.