El pan es freno del vino.
Otros tiempos, otros modos.
Niños y viejos, todos son parejos.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Errar es humano.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Al buen día, métele en casa.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Quien bien siembra, bien coge.
Toma y daca.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
Estornudos y frailes, salen a pares.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Si quieres buenos nabos, por Julio has de sembrarlos.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Por más buena la vacada, no da leche condensada.
En almoneda, ten la boca queda.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
No aprovecha lo comido, sino lo digerido.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Írsele a uno el santo al cielo.
La práctica hace al maestro.
Bien casada, o bien quedada.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
En Octubre, la oveja cubre.
Quien no tiene quiere más.
El hierro caliente se dobla fácilmente.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.