Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
El que a burros favorece, coces merece.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Donde ajos ha, vino habrá.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Si la gata pare en el horno, los gatitos no son bizcochos, son gatitos.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Casa y potro, que lo haga otro.
Jugar al abejón con alguien.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Febrero el corto, el pan de todos.
Ido el conejo me das consejo.
¿Nada?. Poca cosa para ser asada.
Año hortelano, más paja que grano.
De dientes pa'fuera.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Año tuero, vaca y muerto.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Casa sin hijos, higuera sin higos.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Comer uva y cagar racimo.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Cada gorrión tiene su corazón.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.