Buen alimento, mejor pensamiento.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Agua en Marzo, hierbazo.
No gastes pólvora en gallinazos.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Eso es harina de otro costal.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Un clavo saca a otro clavo.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Nunca cages mas de lo que comes.
Buey harto no es comedor.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
A buen hambre, no hace falta condimento.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Dios los cría y el diablo los junta.
Dando dando, palomita volando.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
Matar dos pájaros con una piedra.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Hablar por la boca del ganso.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
En casa de tu hermano eructa pollo aunque comas mierda.
En Octubre echa pan y cubre.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Mira que no está el horno para bollos.
Boñigas hacen espigas.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Esto huele a cuerno quemado.
A gana de comer, no hay mal pan.
Cochino matado, invierno solucionado.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Con la boca es un mamey.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.