La única riqueza no es la posesión sino el uso.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Buena cautela, iguala buen consejo.
A confite de monja pan de azúcar.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Moneda ahorrada, moneda pagada.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Hay que dar el todo por el todo.
No hay pero que valga.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Faena acabada, faena pagada.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Cuenta y razón conserva amistad.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Dame dineros y no consejos.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Paciencia y barajar.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
La que da beso da d'eso.
Hacerte amigo del juez
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
La alegría alarga la vida.