Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Desee bien, sea bueno.
Hacer del san benito gala.
Buena es la linde entre hermanos.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
A barba muerta, obligación cubierta.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
La admiración alaba, el amor es mudo
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Donde hay caridad, hay paz.
Buena madera, buen oficial espera.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
El yerro encelado, medio perdonado.
El corazón del justo, piensa para responder.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Que dulce queda la mano al que da.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Favorecer, es por norma perder.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Persevera y triunfarás.
La alegría intensa es cosa seria
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Buena fama es buena cama.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Entre salud y dinero, salud primero.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
La fortuna a los audaces ayuda.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.