La muerte a nadie perdona.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Odia el pecado y compadece al pecador.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Donde hay confianza, da asco.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Llegar y besar, suerte es singular.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Quien acomete vence.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Habiendo don, tiene que haber din.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Ruego y derecho hacen el hecho.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
No existe culo honrado solo existe culo mal trabajado.
Alegría, belleza cría.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
El vino no tiene vergüenza.
Gloria mundana es gloria vana.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
La obra alaba el maestro.
La ignorancia es madre de la admiración.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Acometer hace vencer.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.