La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Alabanza propia es vituperio.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Obra bien terminada, a su autor alaba.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Decir bien y obrar mejor.
Vencer no es vergonzoso
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
A mala suerte, envidia fuerte.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
La suerte es de quien la tiene.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Al agradecido, más de lo pedido.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Quien bien quiere, bien obedece.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
La magnificencia prestada, es miseria.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
En el medio está la virtud.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
A los audaces la fortuna les ayuda.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Esposa prudente es don de Dios.
Copas son triunfos.
A lo que no puede ser paciencia.
Vida bien concertada, vida holgada.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.