Febrerillo, mes loquillo.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
A otro perro con ese hueso.
Jodido pero contento.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
Quien no da nudo, pierde punto.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Atrás viene quien las endereza.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Más obrar que hablar.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Donde hay carne, hay hermosura.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Estoy como gallo en corral ajeno
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Entre más viejo más pendejo.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Más limpio es que millonario, quien sus medias cambia a diario.
El que no agradece, al diablo se parece.
Duro de cocer, duro de comer.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Bondad con hermosura, poco dura.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.