De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
El que no agradece, no merece.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Al rey muerto rey puesto.
Hablar bajo y obrar alto.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Palabra de boca, piedra de honda.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Llenarle la cuenca a alguien.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Puta me veas y tú que lo seas.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Buey viejo asienta bien el paso.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Caballo andador tropezador.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Por lo demás, paciencia y barajar.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
El enamorado es el camarada del alma.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Mucho preito hace mendigo.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.