Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
El sucio quiere ensuciar al otro.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
Estas como mango, amarilla y bien chupada.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
Para San Antón, gallinita pon.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Zapatero a tus zapatos.
El amor destierra la vergüenza.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
Quién no se levanta temprano, nunca hace el trabajo diario.
Solo sé que nada sé y ni aún de eso estoy seguro.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Por el hilo se saca el ovillo.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
El caballo viejo conoce bien el camino.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Si el caballo no sube, el burro mucho menos.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
La casa quemada, acudir con el agua.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
No te pegues que no es bolero.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
A los cien años todos calvos.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.