Del trabajo nace el descansar.
Lo que fuere sonará.
Zorro dormilón no caza gallinas.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
El que quiera comer la nuez tiene que romper la cáscara.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Una hora de contento, vale por ciento.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
No dar ni recibir, sin escribir.
No hay escritor, por modesto que sea, que no piense en ser algo
La que fue flor, algo le queda de olor.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Bailar con la más fea.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Fía poco y en muy pocos.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Las acciones revelan las pasiones
La letra mata, el espíritu vivifica.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Es mejor callar que con tontos hablar.
El que quiera pescar peces, tendrá que mojarse.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
Más mueren de hartos que de faltos.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
El saco del jugador, no necesita atador.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Abril, deja las viñas dormir.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Al que no quiera caldo, siete tazas.
La experiencia no se fía de la apariencia.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.