Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Ni agradecido ni pagao.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Jugar a dos barajas.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Quien mucho da mucho recibe.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Para ser el presidente, nombramiento es suficiente.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Puta y fea, poco putea.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Chiquita, pero matona.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
Malo es cojear delante de un cojo.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
Yo me morí, y que cosas vi.
El tiempo lo arregla todo
El hábito no hace al monje.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Pájaro que huye, no hace daño.
El que tiene la plata pone la música.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
A gran salto, gran quebranto.
Despedida de borrachos.
Camino malo se anda ligero.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.
Loro viejo no aprende a hablar.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Todo necio confunde valor y precio.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.