Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Contra gustos, no hay disgustos.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
El que poco tiene a poco aspira.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Para que el botón sea cabal, hay que medirle el ojal.
Blanco y en botella, leche.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Niebla en verano, norte en la mano.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Cuanto más viejo más pellejo.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Conquista el amor solo aquel que huye
El tiempo es oro.
El que jura miente.
Guay del malo y de su día malo.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Al son que me tocan bailo.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
El cantar, alegra el trabajar.
Boca con duelo, no dice bueno.
Quien dice lo que no siente, miente.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Dios da, nunca vende.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Boda y mortaja, del cielo baja.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Esto está en chino.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
La admiración alaba, el amor es mudo
Ave de pico, no hace al amo rico.