Se goza más amando que siendo amado
Con afán ganarás pan.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Quien hace malas, barrunta largas.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Una buena bota, el camino acorta.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
No calientes horno para que cueza otro.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Que aproveche como si fuera leche.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Casa no hará, quien hijos no ha.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
No hay nada peor que un maricon resentido.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
El ojo quiere su parte
El que ríe el último, ríe mejor.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Bien o mal, junta caudal.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Mal ajeno es ruin consuelo.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Quien no se arriesga no cruza el río
El que nada duda, nada sabe.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Hasta la belleza cansa.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
A golpe dado no hay quite.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Borrego al camión, duro a la montera.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Quien te quiere, no te hiere.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Hay que sufrir para merecer.
Agarrando aunque sea fallo.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.