Cada uno con su humo.
Hablen cartas y callen barbas.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Todas las cosas pasan como el viento.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
Quien hace, aplace.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Le dijo la sartén al cazo.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Habló de putas "La Tacones".
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Entendido y anotado.
El tiempo todo lo cura
Vida bien concertada, vida holgada.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Buena es la costumbre en el bien.
Lo dicho, dicho está.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Idos y muertos, olvidados presto.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Quien hizo una, hará ciento.
Boca de verdades, cien enemistades.
A creer se va a la iglesia.
Del ahorro viene el logro.
El tiempo es el mejor consejero
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Toda desgracia es una lección.
Que la haga el que la deshizo.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Las paredes oyen.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
En toda guerra está mezclada una mujer.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.