Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
La sugestión obra.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
De la vista nace el amor.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Los últimos serán los primeros.
Año de endrinas, año de espinas.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Puerta de villa, puerta de vida.
Sacar las castañas del fuego.
La llaga sana, la mala fama mata.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Pa' todo hay fetiche.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Confesión obligada, no vale nada.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Hacer callar es saber mandar.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.