Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Vale más tener que no desear.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
A la virtud, menester hace espaldas.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
A persona lisonjera no le des oreja.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
A secreto agravio, secreta venganza.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Alma sin amor, flor sin olor.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Para presumir hay que sufrir.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
Hacer oídos de mercader.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
La col hervida dos veces mata.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Hoy no se fía, mañana sí.
Írsele a uno el santo al cielo.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.