La envidia es carcoma de los huesos.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Lo bello es difícil.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Freídle un huevo, que dos merece.
Faldas largas, algo ocultan.
El que no se fía, no es de fiar.
La ausencia causa olvido.
Reniego de señora que todo lo llora.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Casa sin madre, río sin cauce.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Si supiese la hueste lo que hace la hueste, mal para la hueste.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Bien le huele a cada uno el pedo de su culo.
El triunfo de los crueles es breve
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Lo que tiene mal olor, perfumado huele "peor".
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Para poca salud, más vale morirse.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Cabeza sin seso, como hueca, tiene poco peso.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Buena fama, hurto encubre.
Honra sin provecho la digo pecho.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Madre pía, daña cría.
El que muda de amo, muda de hado.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.