Hablar bajo y obrar alto.
El mejor premio es merecerlo.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Fuiste doncella y viniste parida.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Al engaño, con engaño.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Cuentas viejas líos y quejas.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Parecerse como un huevo a una castaña.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Si eres oveja, te comen los lobos.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Llevar agua al mar.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.