Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Aguas de Abril, vengan mil.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Donde aprietan, no chorrea.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Alabanza propia es vituperio.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Cuando tu ibas, yo venia.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
De boca para fuera.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Te casaste, te frego.
Arriba canas y abajo ganas.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Reunión de pastores, oveja muerta.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
La necesidad conduce a Dios.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
No hay dos sin tres.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Suerte, y al toro.
Al roto, patadas y porotos.
Mas papista que el Papa.
Bailarines en cojos paran.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
El fraile, la horca en el aire.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
Se goza más amando que siendo amado
Creer a pie juntillas.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Palabras señaladas no quieren testigos.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.