Hacerse el sueco.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Las armas y las heridas, deben llevarse escondidas.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Juego de manos es de villanos.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
De bajada todos los santos ayudan
Armas y dineros quieren buen dueño.
A cada puerta, su dueña.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Errar es humano.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
El que tiene obreros no sabe lo que es tener patrones.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Abusar es mal usar.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.