Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Haz favores y te los pagarán a coces.
De lo bendito, poquito.
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
Dios castiga sin palo ni piedra
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Toma y daca.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
Lo hermoso, a todos da gozo.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Como pecas, pagas.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
A chico pié, gran zapato.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Con el mismo cuero las correas.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Manda, manda, Pedro y anda.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Ayúdate que Dios te ayudará.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
De tal palo tal astilla.
Hacer la del humo.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
A mucho amor, mucho perdón.
Quien a estudiantes da amor, no es esposa de Doctor.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Quien mal casa, tarde enviuda.
El mejor marido, el que más ha corrido.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Hombre casado, burro domado.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
A marido ausente, amigo presente.
Justicia y no por mi casa.
El vivo a señas y el tonto a palos.