Con afán ganarás pan.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
De ninguno seas muy compañero.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Mujer Besada mujer ganada.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
En nombrando al rey de Roma, luego asoma.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Saber es poder.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Barba remojada, medio afeitada.
Cuidado, que antes de ser cura fui monaguillo.
Navarro, ni de barro
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
A cautela, cautela y media.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Cara de beato y uñas de gato.
Confesión obligada, no vale nada.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Hablando del rey de Roma y por aquí asoma.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Si no sobra es que falta.
Quien al molino va, enharinado saldrá.