Buen abogado, mal cristiano.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
La puerca tira del tapón
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
El que de amigos carece es porque no los merece.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Nadie da sino lo que tiene.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
Saber poco obliga a mucho.
Pase mayo, y pase pardo.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Casa hecha, bolsa deshecha.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
A gran calva, gran pedrada.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Dios aprieta pero no ahoga.
El uso es maestro de todo.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Ni tiñe ni da color.
Quien prestó, perdió.
Cada necio quiere dar su consejo.