Entre salud y dinero, salud primero.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Cuidado, que antes de ser cura fui monaguillo.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
El amor materno es el bien más grande de la vida, de esta forma cada uno, por muy pronto que muera, participa del bien mayor
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
El que no ama, no se desilusiona.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
La respuesta más rápida es la acción.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Así se mete, como piojo en costura.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Maestro, El se puede comer la regla.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Gasta más el pobre en hilo, que el rico en tela.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Bienes y males, a la cara salen.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Molino cerrado, contento el asno.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Bendita la casa que a viejos sabe.
La mala paga , aunque sea en paja.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Casa chica infierno grande.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Dificulto que el chancho chifle.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Caballo corredor, pronto se cansa.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Igual con igual va bien cada cual.
Me hizo sudar la gota gorda.
El que nació para caballo tiene que morir pastando.
Lo que fuere sonará.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
El pobre de su pobreza no sale.
Saber es poder.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Da la mano al tonto y te cogerá hasta el hombro.
A buen capellán, mejor sacristán.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.