Haz bien y no acates a quien.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
La sardina y el huevo a dedo.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y Dios te dará el hilo.
Buen moro, o mierda u oro.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Al perro muerto, échale del huerto.
La envidia es carcoma de los huesos.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Bueno es el gato, si no te araña.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Quieres taparle el ojo al macho.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Junio brillante, año abundante.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
A la zorra, candilazo.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Mi secreto, en mi pecho.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Salir junto con pegado.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Ninguno tan pobre muere que más no naciese.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
El parir y amasar siempre empezar.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Cuando vayas a comer, bebe por primera vez.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Hacer de tripas corazón.