Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
El yerro encelado, medio perdonado.
Ese baila al son que le toquen.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
Tan rápido como un chisme.
Buen corazón quebranta mala ventura.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Hacer de su capa un sayo.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
A ruin, ruin y medio.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Barbas mayores quitan menores.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
El que parte y reparte toca la mejor parte
Camina como viejo y llegarás como joven.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Esposa prudente es don de Dios.
Quien sube como palma baja como coco.
Come con él, y guárdate de él.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
A quien dan, no escoge.
Casa de mantener, castillo de defender.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
A poco pan, tomar primero.
A gran pecado, gran misericordia.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Niña, te aseguro que según tienes la cara tendrás el culo.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.