Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Del ahorro viene la posesión.
Habiendo don, tiene que haber din.
El que poco tiene a poco aspira.
Buey viejo, surco nuevo.
Buen amigo es el dinero.
Casa sin madre, río sin cauce.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
De pequeñico se doma al mimbre.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
El que siembra, cosecha.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Agua beba quien vino no tenga.
A fuerza de villano, hierro en mano.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Pan ajeno, caro cuesta.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Niño con siete niñeras se queda ciego.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
El diablo es puerco.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Artero, artero, más non buen caballero.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
A quien espera, su bien llega.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
A caballero nuevo, caballo viejo.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
De buen chaparrón, buen remojón.
Pan casero, de ese quiero.
Bien te quiero y mal te hiero.