El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
El buen vino de ha de beber en cristal fino.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Quien tiene tienda que la atienda.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Las obras, con las sobras.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
No le busques ruido al chicharrón.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
Madre muerta, casa deshecha.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
Dale con que va a llover.
El vino, comido mejor que bebido.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Lo imposible, en vano se pide.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Cuando apunte la hoja, siembra la panoja.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Una vez al año, y ésa con daño.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
El que más hace, menos alcanza.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Más barato es cuidar que edificar.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
El que la sigue la consigue.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
En ningún apostolado falta un judas.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.