Del cuerdo al loco, media muy poco.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Hecho malo, al corazón y al cuerpo hacen daño.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Nadie nace maestro.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
No saber de la misa la media.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
El diente de la cabra menos come que daña.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Erga Arga y Aragón, hacen al Ebro varón.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
Quien desparte lleva la peor parte.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
En Marzo tres hojitas tiene el ajo.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Jugar y pasear solo por recrear.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Mediado enero, mete obrero.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Aprendiz que aprende mal, nunca será buen oficial.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Amigos pobres, amigos olvidados
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.