Burlas que son veras, otro las quiera.
Hablar con lengua de plata.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Poco mal y bien quejado.
Bien juega quien mira.
Variante: El pez grande se come al pequeño.
Galga salida, a liebre parida.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
El que araña y muerde, poco puede.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
A cama pequeña, échate en medio.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
En buena casa, mal inquilino.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Al desganado, darle ajos.
Lo que abunda no daña.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Haceos miel y comeos han las moscas.
La verdad padece, pero no perece.
Ante Dios, todos somos iguales.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
La ignorancia es abuela del saber.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Ofrecer el oro y el moro.
Un protector es como un manto.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Más pija que el Don Bosco.
El buey manso mató al amo.
Ni para carga ni para silla.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.