A caballo nuevo jinete viejo.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
El que da, recibe.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
La experiencia es a veces dolencia.
Gota a gota, la mar se agota.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
Son cucarachas del mismo concolo.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Mano que te da de comer no has de morder.
Ir uno de infantería.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Dinero llama a dinero.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Jinete chico en caballo grande, una pulga sobre un elefante.
El que las hace, las imagina.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
El que mucho habla, mucho yerra.
Detrás de la leche nada eches.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
El vino, de la verdad es amigo.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Deja que el buey mee que descansa.
Ni es carne, ni es pecado.
Hacer agua los dientes.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
A mala cama, buen sueño.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
La gotera cava la piedra.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
A la gorra, ni quien le corra.
Domingo sucio, semana puerca.