A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Al son que me tocan bailo.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
Toma y daca.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Cinco: por el culo te la hinco.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Mal huye quien a casa torna.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Asno de dos, válgale Dios.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Amante atrevido, de la amada más querido.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Hablar más que lora mojada.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
A quien has acallado no le hagas llorar.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Muchos componedores descomponen la novia.
Mujer que se queja, marido que peca
Haciendo se aprende a hacer.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
La razón es de quien la tiene.