El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Casa ordenada, casa salvada.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
La lima, lima a la lima.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Palabra dada, palabra sagrada.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
La más cauta es tenida por más casta.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
A cautela, cautela y media.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Hijo de gato caza ratón.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Ama de cura, puta segura.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
La viña y el potro, criélos otro.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
A hurón cansado, madriguera nueva.