El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Enero, claro y heladero.
Jodido trato es comprar a cinco y vender a cuatro.
Llegar al humo de las velas.
Buenas razones cautivan los corazones.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Tronar como un arpa vieja.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Del que jura, teme la impostura.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
El cliente siempre tiene la razón.
No se pierde lo que se dilata.
Al erizo, Dios le hizo.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Al pan se arrima el perro.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
De esta agua no beberé.
La fantasía es la loca de la casa
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
A la guerra, con la guerra.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
No distraigas a la aguja porque puede perder el hilo.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Cuenta y razón conserva amistad.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Rascar y comer comienzo ha menester.
A la fortuna, por los cuernos.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
No hay cosa más barata que la que se compra.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
La cabra siempre tira al monte.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
El que anda en silencio, cazar espera.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.