Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
A cada día su pesar y su esperanza.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Más pica espuela de celos que de aceros.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
A ojo de buen cubero.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
Dificulto que el chancho chifle.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
No le pegues a la yegua antes de empezar la carrera.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
El que corre mucho, atrás se halla.
Con los años viene el seso.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
A quien dices el secreto das tu libertad.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Obremos a no ver, dineros a perder.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
La fama propia depende de la ajena.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
variante: Café hervido, café jodido.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
Habla directamente al corazón.
La lengua queda y los ojos listos.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.