Da la mano al tonto y te cogerá hasta el hombro.
Continua gotera orada la piedra.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
¿Nada?. Poca cosa para ser asada.
Vecina de portal, gallina de corral.
Entre más apuro menos prisa.
De lo que no sabes, no hables.
No dejes crecer la hierba en el amino de la verdad.
No hay buena hoya sin un casco de cebolla.
El que puede gobernar a una mujer puede gobernar a una nación.
Dar carne al lobo.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Ni cenamos ni se muere padre.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Cual andamos, tal medramos.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
El que tiene sed, busca agua.
Está en todo menos en misa.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Quien sabe, sabe.
Lo poco, nunca dio mucho.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.