Manos de sastre no ensucian la tela.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
La obra alaba el maestro.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Esto es de rompe y rasga.
Fía poco y en muy pocos.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Si las paredes hablaran.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Buena mula, mala bestia.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Dar la última mano.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Hijito de tigre, rayado tenia que ser.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Pueblo chiquito, campana grande.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
A falta de manos, buenos son los pies.