Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Malos humores salen con buenos sudores.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Ajo dulce ni leño sin humo.
Llegó el momento de la verdad.
Chocolate que no tiñe, claro está
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Honra sin provecho la digo pecho.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Quien roba una vez, roba diez.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Negocios largos, nunca bien acabados.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Lo bien hecho bien parece.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Más ordinario que un moco en una corbata.
A barba muerta, poca vergüenza.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Una sola vez no es costumbre.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Se goza más amando que siendo amado
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
El amor materno es el bien más grande de la vida, de esta forma cada uno, por muy pronto que muera, participa del bien mayor
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
La tierra que me sé, por madre la he.
Blanco y en botella, leche.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
De uvas a peras.
Emprestaste, perdiste al amigo.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Buen cazador, mal labrador.