A chico santo, gran vigilia.
De los hijos, el que muere, el más querido.
Ocurre en las mejores familias.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Hombres de noche, muñecos de día.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Compañía de dos, mi perro y yo.
Casa de esquina, para mi vecina.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Tenís más grupo que banco de sangre.
De tus herederos, sé tu el primero.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
El vino con el amigo.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Dios nos coja confesados.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Iguales, como cabo de agujeta.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.